28 ago. 2012

Tocinillo de cielo























Del cerdo, hasta los andares, se dijo Shelton. Y puso a volar al marrano.
Gilbert Shelton, veterano amigo de la casa, se encarriló en el mundo estudiando Ciencias Sociales pero pronto se pasó a las artes, hizo amistad con Janis Joplin y se convirtió en un apólogo de las drogas y el rock and roll de manera aparentemente sencilla: trasladando a papel el ambiente lúdico y respondón que se vivía en los Estados Unidos de hace medio siglo. El feísmo de su dibujo, su desparpajo pilotando la narración y el ejercer todo ello en el sitio justo y en el momento adecuado harían de él uno de los apóstoles del underground yanqui. Y de ahí a las enciclopedias.
El Superserdo, un gorrino venido del espacio exterior para dar la cara por nuestro planeta, nació a principios de los 60 (antes de que los Freak Brothers le trajeran a su autor fama planetaria) y se lee hoy como testimonio de aquellos años, pero la sorpresa es que funciona como el primer día y sigue resultando tronchante sin necesidad de la coartada histórica.
Para nosotros es un honor reiterado editar a Shelton en castellano y lo hacemos ahora con una nueva selección de historietas, fechadas entre 1968 y 1978, que suponen el tercer y último volumen de una trilogía preparada por el propio autor con las aventuras más representativas del personaje. Pata negra, amigos.

Accede a un avance del contenido del álbum aquí.






23 ago. 2012

Ya está aquí el Camaleón


Carlos García López apareció por Ediciones La Cúpula a mediados de los noventa. Había nacido en Burgos, creció en Pamplona y se vino con los bártulos a Barcelona cuando todavía existía la posibilidad de forjarse un estilo como autor, mes a mes, en las páginas de alguna revista. En su caso no hizo mucha falta porque traía la faena hecha, y así se vio en las páginas de El Víbora, donde destacó, ya en la primera entrega, con las tribulaciones urbanas de un tío adusto y violento llamado Camaleón.


Carlos García López parecía un nombre de pluma jodido para hacer carrera, muy ordinario para una obra tan bien temperada, así que firmó aquellas páginas con otro que lo era aún más pero que le distinguiría humildemente de la especie: Perro.
Y canela fina, lo del Perro. Su dibujo, áspero al primer vistazo y firme en su blanco y negro, reveló no pocos rasgos de maestría al servicio de unas historias alentadas por el espíritu de la serie negra clásica con querencia hacia el hard boiled.
El Víbora vivía una etapa algo vacilante en aquellos años; se estaba dando un relevo generacional entre los lectores y tal vez por ello no se le prestó a Camaleón la atención que merecía. O al menos esa fue siempre nuestra sensación. Pero nunca es tarde para un material que luce siempre como nuevo.

La serie completa, más varias páginas inéditas a modo de epílogo, a la venta el 24 de agosto.

Accede a un avance de su contenido aquí.







22 ago. 2012

A todos los supervivientes


Nos parece un momento tan bueno como cualquier otro. 

En Ediciones La Cúpula llevamos más de treinta años entregados al mejor cómic de nuestro tiempo. Crecimos a la lumbre subterránea de El Víbora, revista que en el recuerdo sigue siendo nuestro emblema, y a día de hoy se nos inflama la pechera de orgullo viendo que en nuestro catálogo se codean primeros espadas del panorama nacional como Max, Nazario, Miguel Gallardo, Jaime Martín, Mauro Entrialgo, Álvarez Rabo, Miguel Ángel Martín, Rubén del Rincón, Fermín Solís o Juaco Vizuete con artistas foráneos de la talla de Robert Crumb, Daniel Clowes, Joe Matt, Chester Brown, David Lapham, Gilbert Shelton, Charles Burns, Peter Bagge, Adrian Tomine, Ralf König, Tony Millionaire, Charles Berberian, Tanino Liberatore, Jeffrey Brown, Joe Sacco, Étienne Davodeau, Blutch, Thomas Ott, Alison Bechdel, Joost Swarte, Hideshi Hino, Riad Sattouf, Dave Cooper o los bros Hernandez.

Son sólo algunos. Con cada uno de ellos se nos llena la boca, al tiempo que se nos hace agua pensando en los que vendrán. Porque en cartera tenemos cómic de humor, historieta de género y novela gráfica para rato.
Hasta ahora nuestra presencia en Internet se ha limitado a una página web y hemos ido manteniendo contacto directo con lectores, prensa, libreros, autores y otros amigos a través de las redes sociales, pero empezábamos a echar en falta un lugar más apacible donde dar cuenta de nuestra tarea de una forma más sistemática. Este blog nace como plataforma donde ofrecer contenidos complementarios a los libros que vayamos publicando, sean procesos de trabajo, entrevistas con autores, documentos o textos de interés.

Este nos ha parecido un momento tan bueno como cualquier otro. Y aquí estamos.