25 jun. 2013

Entrevista a Graham Chaffee

Graham Chaffee, el autor de nuestro Buen perro, se ha prestado a responder un cuestionario de Sr. Perro, la primera guía para animales urbanos, desde su estudio de Los Ángeles. 
¿Cuál es tu primer recuerdo perruno?
El primer perro que recuerdo es la galga de mi abuelo, Coquette. Siempre me han gustado los galgos aunque creo que tendría su complicación tener uno en la ciudad.
¿Dirías que los canes nos ayudan a encontrar nuestro camino en el mundo? ¿Podría ser ese uno de los mensajes de la historia?
Creo que es normal buscar fuera de nosotros las pistas que nos permitan guiarnos por el mundo. Pero no creo que la vida de los canes sea algo a emular, los perros en mi historia muchas veces están perdidos, equivocados o directamente liados con su propia correa.


¿Hay alguna idea que quieras que la gente se lleve consigo tras terminar el libro?
Buen Perro plantea cuestiones existenciales pero no trata de ofrecer respuestas. La historia termina de forma deliberadamente ambigua, nuestro héroe se encuentra en una encrucijada espiritual -más o menos igual que cuando empezó su aventura... No tenía ninguna agenda filosófica concreta cuando empecé a escribir- la historia evolucionó de forma orgánica desde la premisa original.
La idea que a mí me parece más llamativa es que todos tenemos que conseguir el mejor pacto posible con la vida, nuestras diversas necesidades son con frecuencia contradictorias y nadie consigue todo lo que quiere. No es una idea ni muy profunda ni muy original, pero así es...
Dices que no tienes perro pero está claro que sabes mucho sobre ellos, tanto en su aspecto físico como en su forma de interactuar con el mundo... ¿De dónde viene esa cercanía perruna?
Tuve perro pero eso fue hace muchos años. En general, me encantan los canes; no creo que pueda ofrecer otra explicación más que esa. Me resultó muy natural escribir y dibujar la historia, creo que es muy fácil identificarse con los perros
¿Dibujaste perros reales como preparación para los personajes de Buen Perro?
Me serví de la enorme cantidad de fotos que encontré online -la web es un gigantesco fichero de consulta. Me costó bastante clavar a los diversos personajes pero una vez que lo logré entonces no me resultó complicado dibujarles en acción. Los perros no hacen tantísimas cosas: se sientan, andan, duermen, se pelean y se rascan o rebuscan en la basura. Es un rango de actividad bastante limitado.
Iván tiene pesadillas de lo más humanas... ¿qué inspiró esta idea? 
Siempre he pensado que los perros sueñan -gimotean y lloran y se mueven mientras duermen- y mostrar sus pesadillas me permitió revelar sus neuras de forma natural, hubiera sido muy complicado hacerlo de otra manera. No uso viñetas tipo voz en off y casi nunca muestro los pensamientos de los personajes, a no se que sea algo sencillo, como hambre o sed, dibujando entonces una pequeña taza de café o algo así en una viñeta sobre sus cabezas. En general, mis personajes tienen que revelar sus pensamientos a través de la acción o del diálogo y las secuencias de sueño fueron una oportunidad para saltarme esa regla.
¿Cómo concibes tus historias? ¿Cuál fue el germen de Buen perro, una imagen, un evento...?
La premisa de Buen Perro nació de una conversación casual sobre canes. No me acuerdo cómo surgió el tema pero charlábamos sobre la idea de que los perros necesitan que se les marque un rumbo para ser felices y que los perros callejeros, al no tener esas indicaciones, podrían sentirse perdidos y faltos de propósito (similar a lo que ocurre con las personas). A partir de ahí empezó a tomar forma la idea…
¿Os habéis quedado con ganas de más? ¡La entrevista completa en la web de Sr. Perro!

17 jun. 2013

Popi chulo


Liborio Libb es un crío de ocho años absolutamente normal pero sólo en la teoría, porque luego hay quien sostiene que se quedó lerdo y hoy es un monguer premium. Algo de eso hay, porque el chaval un día va y lo mismo se come un zurullo o qué sé yo, pero es que al fin y al cabo Liborio es un tipo con chispa que curiosea la vida y se la va pasando un poco por el arco del triunfer.

Jugando en la liga de monería extreme del kawaii japonés y musicadas por la dulzura cándida de grupos como La Casa Azul, las historietas de Liborio Libb son cargas de profundidad que arremeten contra todo sin miramientos.

Un tipo con chispa es el primer álbum escrito y dirigido por Diego Vera, también conocido como Kekuli, y se trata de un cómic chiflado donde aparecen niñas que enseñan el MacFlurry, amichis imaginarios, piruetas de fresa y limón y hasta un conejo mongolo, madre mía. No te lo pierdas, ¡les cogerás cariño!


Si quieres descubrir el mundo anormal de Liborio Libb, asómate al avance que te ofrecemos. 


12 jun. 2013

IX Jornadas Comiqueras FNAC/SD 2013

El pasado abril (del 8 al 13), y con motivo del Salón del Cómic de Barcelona, volvieron a celebrarse las Jornadas Comiqueras de la FNAC/SD Distribuciones. Convertida ya en cita ineludible en el mundo comiquero, estas sesiones de charlas, firmas y presentaciones sirven de antesala al Salón del Cómic, para ir abriendo boca... Como en convocatorias anteriores, este año tuvieron gran éxito de público y los aficionados disfrutaron de un programa muy variado. Por si no pudisteis ir este año, ahí van unas fotos de nuestros autores para que os quedéis con ganas y la próxima vez no os lo perdáis por nada del mundo.

Max en plena faena firmando Vapor:


Sebas preparado para firmar ejemplares de su último libro, Yo lo vi primero:


Rubén del Rincón firmando un ejemplar de Entretelas:





Ralf König, rotulador en mano, firmando Divinos de la muerte:




Y Gilbert Shelton y su inseparable sombrero panamá, junto a sus Freak Brothers:


 Alineación de lujo, ¿o no?


6 jun. 2013

Pornografía underground



Antes de cumplir veinticinco años, y coincidiendo exactamente con su primer –y no precisamente último- viaje de ácido, Robert Crumb participó en la confección de una revista alternativa llamada Snatch Comics, donde se codeó con artistas como S. Clay Wilson, Spain Rodriguez, Robert Williams o Rory Hayes. Al mando estaba Don Donahue, un nombre hoy poco reivindicado pero que en su momento fue un verdadero impulsor de la causa contracultural. A él se le debe el descubrimiento o al menos la promoción de autores hoy legendarios como Kim Deitch, Justin Green, Gilbert Shelton o Art Spiegelman, y se le recuerda como un hombre de actitud irreverente y libertina en su trabajo como editor al frente de Apex Novelties.

En las páginas de Snatch Comics, que sólo conoció tres números, Crumb se soltó el pelo y empezó a dejar atrás su obsesión por los funny animals para centrarse en lo que en adelante iba a ser el eje de su obra: él mismo. Allí fue donde empezó a desnudar sus fantasías y a ponerlas en papel sin ningún tipo de pudor, allanando la pornografía pura y dura con el humor que siempre ha caracterizado su trabajo.

Sexo majara, este libro que ahora presentamos con el sello de garantía de Kiss Comix, es una golosa recopilación del material que el genio de Filadelfia dibujó para Snatch Comics, además de otras páginas suyas aparecidas en publicaciones del mismo talante como Jiz Comics, Felch Cumics o Snatch Sampler. Todas y cada una de ellas han sido completamente restauradas para la ocasión en nuestros cuarteles, y como el lector podrá comprobar, se mantienen frescas y vivarachas como el primer día.

Si gustas, tienes un avance a un clic de distancia.